
Sin alusiones personales, con las excepciones del caso y sin ofender a los caballeros; yo por mi parte estoy cansada de vivir en un mundo de hombres...
Hombres que dirigen el mundo,
hombres que invaden países y hasta deciden cuando y cómo dejarnos embarazadas
Hombres que tienen la potestad de amarnos y despedazarnos la vida con un simple "No más"
Hombres por los que vestimos y vivimos
Por los que nos hemos convertido en enemigas las unas y las otras,
hombres por los que peleamos y traicionamos a las otras mujeres.
Por los que se nos olvidan nuestros valores y nuestra historia, por los que abandonamos a nuestras familias y a nuestras amigas.
Hombres por las que algunas incluso niegan hijos; porque ellos prefieren a las que no vienen con "paquete incluido".
Hombres que nos hacen el amor cuando ellos quieren, pero cuando nosotras queremos, es que algo estamos ocultando...
Hombres reciben mejores salarios por el mismo trabajo realizado
hombres misóginos que asesinan mujeres como quien decide cambiar la ubicación de sus muebles.
Hombres que abandonan esposas y a sus hijos y después les ofende que ella encuentre otro que la ame y la respete... y como si fuera poco se niegan a pagar por la educación de sus propios hijos.
Yo, reclamo mi derecho a vivir en mi mundo, donde seamos nosotras las que decidamos el cómo y el cuando.
donde dejemos de pelearnos y odiarnos por ellos.
Donde nos sintamos más que orgullosas de velar por nuestros propios hijos, aunque eso signifique trabajar más de la cuenta.
Donde ellos no tengan derecho alguno de llamarnos malas madres por trabajar, luchar y hacer lo que SEA con tal de velar por el bienestar de los nuestros.
Donde no tengamos que proclamar leyes o penas más grandes para que no nos asesinen por dejarlos. Donde tengamos el derecho de estar con quien queramos cuando queramos.
Donde la ley del mas fuerte sea en realidad la del más capaz, la de la inteligencia, la de la habilidad de ingeniárselas para sacar comida de dónde no hay y dinero de dónde no existe.
Donde los hombres no utilicen las armas como si esto fuera Hollywood y nadie en realidad saliera herido.
Y ahora, quiero reconocer el trabajo de aquellos hombres que se han unido a ser parte del cambio, que no buscan mujeres que estén detrás de ellos, sino tomadas de su mano, justo al lado. Los que no las prefieren brutas... (sin que dependa para qué)
Los que no se ofendan cuando tomémos la iniciativa y no sientan minimizada su hombría cuando crecemos más que ellos, vayamos por más, o cuando simplemente digamos no.
Quiero honrar a los que no solo saquen la basura, y calienten la comida, porque nunca "les enseñaron a cocinar" - a esos les tengo una noticia, a la mayoría de nosotras nadie nos enseñó tampoco... solo se suponía que era parte de nuestro trabajo y por lo tanto aprendimos a hacerlo, bien o mal, solo lo hacemos y punto-
Quiero reconocer a los que aman a sus madres y las respetan, le son fieles a sus parejas y defienden a sus hermanas.
A los hombres que "no ayudan en la casa" porque el hecho de ayudar supone que no es responsabilidad de ellos, pero son tan buenos que nos ayudan... como si la casa no fuera de ellos también.
Hombres que no esperan que les pidamos permiso, como si fuéramos sus hijas. A los que nos chinean, porque somos sus Diosas, las madres de sus hijos y sin nosotras no existirían.
Hombres que no reclamen por el feminismo; porque reclamar porque alguien pelee por sus derechos y exija que se cumplan y además se reponga por años de subyugación, es como pedirle a los Sudafricanos que olviden el Apartheid, porque ya pasó....
Nuestra historia viaja con nosotras donde sea que vayamos, vive en nuestras almas y es lo que le transmitimos a sus hijas.
Adoro a los hombres que cambian pañales y cuidan hijos mientras sus mujeres salen a divertirse un rato con sus amigos. A los que saben que eso no los hace menos hombres, sino, por el contrario los hace seguros de sí mismos, grandes, victoriosos y maravillosos.
Yo no quiero vivir más en un mundo de hombres, quiero vivir en un mundo de seres humanos, donde cada uno sea lo que es, sin olvidar lo que puede aportar. Yo no quiero que me dejen de ver por el color de mi piel, porque el color de mi piel es quien me hace lo que soy hoy en día. Porque si mi abuela no hubiera muerto joven y en condiciones aún desconocidas, hoy yo no cantaría con el sentimiento con el que lo hago. Yo quiero vivir en un mundo donde tanto hombres y mujeres seamos capaces de reconocer que nos equivocamos, aprender de los errores y crecer, juntos, de la mano... avanzar.
Yo no quiero vivir más en un mundo con titulares de "La asesinaron por..." porque no hay un porqué en un asesinato... no se justifica y punto.
Yo quiero reconocer el trabajo de mi compañero, que es capaz ahora de reconocer los mil errores que cometió y trabajar en ser una mejor persona, no dar por sentada la relación, porque ama a mi hija como si fuera suya; es más, es suya. Porque ama hasta las partes de mi cuerpo que yo detesto y por el esfuerzo que está haciendo por salvar esto que un día creímos perdido.
Reclamo mi derecho, el de mi hija, el de las otras mujeres, madres, esposas, novias y también el de los hombres de verdad, los que no nos quieren menos inteligentes, menos capaces, con menos dinero, los que saben lo que son, quienes son y lo que necesitan, de vivir en un mundo de iguales.
Te Adoro Esteban, Gracias por regresar a mi vida.
Y a nosotras Feliz 8 de Marzo...
Sasha vaya, mi admiración por tu libertad y dignidad como ser humano.
ResponderSuprimirSe me hace que este escrito es una joya para compartir, ¿alguna posibilidad de que lo publiques en Inglés? (Ah petición de un hombre que ve en este escrito un acto de humanidad por compartir y divulgar).
Saludes deseos de bienestar y èxitos.
Marvin Schult
Baja California, Mx.